lunes, 25 de julio de 2011

Chorreando un verso


Chorreando un verso



Me faltó el amor como antaño
las vidas ya se fueron
quedaron ajenas del anverso
como decir puedo, pero…
¿quiero?
Quererte me es ajeno
distancias varias
momentos en exceso
la piel, la miel que vuelve
chorreando un verso
perverso, tieso
accesorios siempre dispuestos.

Me faltó el amor como tantas veces
crucé esta ruta
acero-piedra-cemento
elegí a soledad
por el momento
me lleva austero, sin condenas
arrabalera
mística
las veces melancólica.
Voy por cierto midiendo
cada paso, sin pasos las huellas
borrosas ya exasperan
carcomen y comen
lo que es y ya no
lo que estaba y desapareció
aquello que amamos y perdura
en el reverso
de esta pagina filosa, misteriosa
tan irresolutamente desértica

Me falto el amor
aunque solo el amor pueda sostener
me falta el amor
aunque todo lo que necesites sea amor
¿me faltara amor cuando ya seamos tan etéreos
y las palabras
sobren en la mesa?

Como me cuesta


Como me cuesta

Como me cuesta escribir hoy de la vida, de una sonrisa, de una tita, de una rhodesia, de doña Tita y los ñoquis de papas que se mandaba todos los 29 de meses impares en años pares, y al contrario con los meses pares de años impares, que maña que tenia, que la pacha la conserve. Como me cuesta escribir de las serpientes en el chino y del corriente: año, día, agua, luz, chau fun, chau myn, chau salsipuedes, de los fideos con tuco que voy a preparar esta noche me cuesta hablarles, de la desdicha de un amor que se hace esperar y desespera, y se mezcla con la comida y es un revuelto gramajo, una orgía gástrica que descerebra y debe ser por eso que ni ganas de escribir.

Soy de pensar que son momentos nomas, pero de que??? de aletargamiento, de sed sentimental, de apunamiento, de conejos cavando en pleno invierno, de cenizas precipitándose lento, es tiempo ya de volver a escribir, solo eso.

¿Recuerdos?¿Nada mas?

Con un titulo mas adecuado para una poesia, cuento o lo que sea, de mi hermano, comienzo este relato con tintes amarillistas, por momentos.
¿Que fue de la tuquera aquella, en la que una mano levantaba su dedo medio en señal de desprecio a anda saber que, que mi padre dejo caer alegremente desde la ventana del 4to. piso del hotel Waikiky, en el mismo centro de la ciudad de Cipolletti, frente a la plaza, para ser mas exactos? ¿Quedaran restos de aquellas neuronas que cayeron junto a la tuquera como para recordar acaso detalles de aquella jornada?
A mi alguna me queda, recuerdo a dos muchachos tirados en el suelo de la habitacion agarrandose la panza de la risa, a un hombre mas grande que los muchachos riendo de la misma manera en la cama, y al recepcionista del hotel llamando por telefono para remitir la queja de un cliente alojado en una habitacion conjunta.
Mientras esto se cocinaba de esta manera, Eduvina, la empleada domestica, habia hecho un hueco en su dia de descanso para cocinar tortas fritas para la llegada del padre de los muchachos, que habia telefoneado desde el hotel Waikiky para pedirle a los mismos que lo fueran a buscar.
Bajar del hotel despues del llamado del recepcionista no fue dificil, pasar por recepcion, a mi, deduzco, no lo recuerdo claramente, me debe haber causado una terrible verguenza, todavia no conocia las maravillas que puede hacer el alcohol con la verguenza de la gente, lo dificil fue el camino que decidimos emprender a pie, aproximadamente 20 cuadras.
Mi hermano se veia totalmente ridiculo con su pelada de campo de concentracion, producto de tener que pasar un año aprendiendo lo mas importante que un hombre debe aprender, usar un arma y robarle cosas a los compañeros del batallon. Como decia, lo primero que debiamos hacer al salir del hotel para llegar a nuestra casa, y por ende a las tortas fritas, era doblar a la izquierda, y alejarnos de la plaza, lo que hicimos fue cruzar casi en diagonal la plaza y sentarnos en un bar que estaba abajo del cine, que despues se convirtio en iglesia emanquelista, Martin y yo, a mirar a nuestro padre bajarse un wiskhy con hielo, mi padre a lo ultimo descripto. A continuacion del wiskhy continuo el dificil trabajo de llegar a casa a comer tortas fritas, dificultado, por cierto, por la aparicion de bares a los que mi padre no podia dejar de entrar, a probar, por supuesto, el wiskhy con hielo que servian alli. Creo que jamas habia pensado en la cantidad de bares que hay en la avenida Esmeralda, pero al llegar a casa, Eduvina estaba llendose, se despidio de nosotros con una gran sonrisa, subimos y las tortas fritas no estaban recien hechas, igual dimos cuenta de ellas ante la cara enojada, un poco, siempre que venia el viejo se ablandaba, de la vieja, la cara enojada de la abuela Lola, y el alegre pedo del viejo.

domingo, 12 de junio de 2011

en la proxima

el titiritero revoleaba la sortija y acompañandolo se escuchaba una cancion del club del clan, laurito, miraba como se deslizaba anita en el caballo blanco que lo presedia, el estaba en el perro que era mas bajito. veia las medias caidas de un blanco sucio casi gris, las guillerminas negras hacia abajo y hacia arriba la curva satinada de la piernas de anita hasta la pollera acampanada de tela escocesa roja y verde, no podia dejar de mirar y sentia por primera vez una extraña desason que crecia hasta angustiarlo. despues se le terminaron las monedas y los amigos lo llamaron para hacer un picadito, saliendo de la calesita, miro hacia atras, anita se abrochaba el zapato y su papa al lado la esperaba encendiendo un cigarrillo, otra vez lo invadio la angustia, supo que queria estar de nuevo con ella, decirle que ya cumplia los nueve, acompañarla y todo esto no sabia porque, pero si sabia que sus amigos no se enterarian nunca. ya pateando por primera vez en el dia al arco la pelota de goma rayada, penso fugazmente pero seguro. la proxima vez le hablo y metio el gol nomas

martes, 31 de mayo de 2011

Culos a Mansalva


Particularmente me gustan los culos pomposos, grandes, carnosos, firmes o no tanto, eso siempre depende de la edad, del cuidado que tenga cada mujer que lo lleva puesto.

Sin embargo hay ciertos culos que llaman poderosamente la atención.

Pongámosle esos que van libremente por la vida contoneándose de derecha a izquierda, y de izquierda a derecha como invitando a la reflexión, a la imaginación de verlos a flor de piel, sin ninguna clase de atuendo, mostrándose tal cual son, con sus virtudes mas que defectos y que dan unas ganas locas de comérselos de un solo bocado, casualmente hoy vi uno de esos que no se olvidan fácilmente, que quedan como pegados a la retina y si después te cruzas con alguien que te mira detenidamente a los ojos, ese alguien va a observar casi hasta con lujo de detalle ese culo dibujado tal cual es.

Te lo describo así:

era un culo relleno, como si fuera una colita de cuadril mechada con todos los ingredientes que se te ocurran, cubierto por una calza negra apretada contra el, bien metida en la raya divisoria y dos cachetes del infierno, despampanantes y no tan proporcionales con respecto a la baja estatura de la mujer que lo llevaba puesto, ¡¡¡PERO QUE CULO!!!

Vale recordar en este punto, una vez viajando en subte creo que tenia que hacer combinación en Perú para ir hasta Retiro, 3 estaciones antes subió un culo comparado a este anteriormente descrito, que se apoyo deliberado y libre en el caño que esta al lado de la puerta de salida –entrada, y sus dos cachetes calzaban justo y daban la sensación de que se comían el caño o mas bien era como si en esa parte el caño se perdía, desaparecía y se dividía en dos partes, la de arriba desde el techo hasta donde comenzaba la raya del culo y desde donde se unen los dos cachetes hasta el piso, impresionante ¡AH, QUE GENEROSA LA NATURALEZA!

domingo, 6 de febrero de 2011

polifaces

mire hacia arriba. un par de km de oxigeno se ponen celeste, pero claro hay nitrogeno, mas nitrogeno que oxigeno. y si no hay nubes y no jode demasiado la polucion, se ve celeste y ahh, uno respira y los pulmones parecen saber, saben, que hay un monton de aire ahi afuera y arriba. y es como que conocemos que estuvo siempre y tendemos hacia arriba al fresco que se imagina al mirarlo a ese celeste de muchos km de oxigeno ,claro, con nitrogeno, que creo que es mas numeroso que el oxigeno ahi, pero uno piensa solo en el oxigeno y ahh, los pulmones se llenan como si quisiera entrar todo ese celeste de ahi arriba, claro que si uno mira al horizonte y no hay obstaculos, ni nubes, ni demasiada polusion, se ve celeste y no es para arriba, claro que no es igual, pero bueno ahh, como gozo ese celeste y se llenan mis pulmones de ese oxigeno, claro que es mas nitrogeno que oxigeno, pero el nitrogeno no es tan cultural, ni se envasa para que respiren mejor los que estan mal o ya se quieren ir o asi, sino el oxigeno, ahh el oxigeno y todo ese celeste ahi arriba, claro tambien adelante si no hay obstaculos y nubes y etc, y atras y a los costados si ahh y un poco mas abajo, una rama cargadas de hojas de un verde suave y tierno, pero eso ya es otra cosa.

paseito

desperto como siempte demasiado temprano, tomo una pava de mate, comio medio alfajor resto de ayer, se abrigo, habia refrescado mucho, y salio a caminar, lo recibieron un manojo de flores de invierno en la casa pegada a la suya, mas lejos descubrio un nido que antes no estaba sobre la cumbrera de la casa de los galepi. hacia el norte, cruzo el bosquecito, encaro la senda de los paraguayos y por fin llego a lo del viejo, no estaba ni el loro, ultimamente se hiba a lo del hijo en tierra y pasaba con el cada vez mas tiempo. volvio y encaro hacia el cruce con el arroyo santa isabel al fondo al sur. en lo de ernesto, la mujer le dijo que estaba viajando a tierra para el anses, ahogo una puteada y camino despacito de vuelta al barrio... en todo el viaje no encontro a su perro sulfato ni a ninguno de sus amigos. no lo acompañaban ni los perros.
en la despensa- bar de la mariela, se sento solo y tomo un par de vinos y una empanada. despues de una larga siesta, encendio la tele y vio un noticioso y un par de programas de actualidad. comio un huevo frito y un par de vasos de vino y se puso a escribir. la puerta se abrio empujada por sulfato que venia muerto de sueño, le ofrecio un pedazo de carne que no quiso y siguio escribiendo, sulfato se hubico bajo la mesa. sintio el silencio, imagino el cielo afuera, plagado de estrellas, imagino el frio y el arroyo creciendo despacito, y sintio la soledad infinita del universo aspiro hondo y lo acometio una desazon que enorme lo heria en medio del pecho, movio las piernas bajo la mesa y su pie derecho cubierto solo por la media, tropezo con el bulto tierno de sulfato, este se quejo con ese sonido que emiten los cachorritos cuando los apretas y entonces, como desde arriba se lleno de una dulce alegria que derroto su soledad