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lunes, 17 de octubre de 2011

Isate


Dicen las lenguas (malas o buenas) que una noche justo para el día de su cumpleaños al Isaac sus amigos le hicieron un festejo en la propia casa. Le compraron alcohol a morir, sí, mucho, demasiado, como pa quedar tirado en un zanjón y cuando el alcohol se hubo terminado, al susodicho ya casi dormido, estupefacto, lo golpearon sus propios amigos, sí, lo mearon, lo engarrotaron, lo amordazaron, lo empelotaron, sí, lo deshidrataron, lo esquilaron, y después lo quemaron vivo, en el jardín de su propia casa, en el fondo donde la rosa afloraba, lo enterraron, jadeando, en su último aliento, ya sin fuerzas pa gritar, allí mismo quedó por decenios jubilado de por vida, mirando desde abajo las flores, los cardos y sus amigos esa noche festejaron, brindaron con la última cajita de blanco descartable.

Y así dicen las malas lenguas, “con los amigos no se juega ni jadeando”.

jueves, 28 de julio de 2011


Recuerdos de un viaje ajeno

Sábado

La agónica tristeza de la soledad parece ahora dibujarse de antemano. Tu vos llego tan clara y firme después de no escucharla por semanas, como si supieras y me esperaras hace tiempo. Las condiciones del clima y la falta de vento (dinero) hicieron imposible mi partida antes de tiempo. Tal ves pensando en encontrarte pospuse el viaje, mitigando mi dolor entre alguna que otra amante ocasional, circunstancial, desviando así mi intrínseco laberinto de sentimientos.

Los días se fueron acortando, los recuerdos esfumándose progresivamente como la niebla que ayer cubría en parte la ciudad.

Jueves

Antes o después del crepúsculo, las sensaciones se fueron compaginando, fueron dando forma a la eventual disputa entre lo que fue y no es, entre eso que definitivamente no se puede describir con palabras.

Mas allá se creo un flujo entre las palabras que se dijeron en el presente y que tarde llegaron a sus oídos, catapultando este día entre un antes y un después “Lo que vendrá”.

Que vendrá? Me preguntaba en aquellos días tan a mil, casi inalcanzables hoy, tan dispersos y perdidos como el otoño que da paso a un nuevo invierno cada ves mas gélido. ¿Será el calentamiento global que no disipa tan fácilmente las constantes incógnitas que me dispara ese viaje?

Lunes o anda a saber...

Si, lo se sobre manera, aquella visita había tenido el infortunio de la verdad.

Antes de emprender aquel viaje tome la decisión de sacarme esas falsas expectativas que me había formado en torno a ella. Lo se también, nada es definitivo, un no como respuesta tiene un si intrínsecamente ligado, una necesidad de echo, de estar tan contagiado, tan deliberado al azar, a sentir tan libremente en cualquier esquina la presencia de ese amor inalcanzable.

Lunes again

Una puñalada certera en el corazón puede ser menos mortal que el aguijón que se clava con el desamor, o desaparece el amor sin dejar rastros.

El tango es una música por excelencia que da cuenta del desamor; “a mi me gusta el tango” me dijo una ves Rachel, ella era tan suave, su piel aterciopelada, sus manos firmes con un anillo en cada una de ellas que no se sacaba ni para hacer el amor; y una vos tan dulce, profunda, que sonaba como la vos de una locutora radial.

lunes, 25 de julio de 2011

Chorreando un verso


Chorreando un verso



Me faltó el amor como antaño
las vidas ya se fueron
quedaron ajenas del anverso
como decir puedo, pero…
¿quiero?
Quererte me es ajeno
distancias varias
momentos en exceso
la piel, la miel que vuelve
chorreando un verso
perverso, tieso
accesorios siempre dispuestos.

Me faltó el amor como tantas veces
crucé esta ruta
acero-piedra-cemento
elegí a soledad
por el momento
me lleva austero, sin condenas
arrabalera
mística
las veces melancólica.
Voy por cierto midiendo
cada paso, sin pasos las huellas
borrosas ya exasperan
carcomen y comen
lo que es y ya no
lo que estaba y desapareció
aquello que amamos y perdura
en el reverso
de esta pagina filosa, misteriosa
tan irresolutamente desértica

Me falto el amor
aunque solo el amor pueda sostener
me falta el amor
aunque todo lo que necesites sea amor
¿me faltara amor cuando ya seamos tan etéreos
y las palabras
sobren en la mesa?

Como me cuesta


Como me cuesta

Como me cuesta escribir hoy de la vida, de una sonrisa, de una tita, de una rhodesia, de doña Tita y los ñoquis de papas que se mandaba todos los 29 de meses impares en años pares, y al contrario con los meses pares de años impares, que maña que tenia, que la pacha la conserve. Como me cuesta escribir de las serpientes en el chino y del corriente: año, día, agua, luz, chau fun, chau myn, chau salsipuedes, de los fideos con tuco que voy a preparar esta noche me cuesta hablarles, de la desdicha de un amor que se hace esperar y desespera, y se mezcla con la comida y es un revuelto gramajo, una orgía gástrica que descerebra y debe ser por eso que ni ganas de escribir.

Soy de pensar que son momentos nomas, pero de que??? de aletargamiento, de sed sentimental, de apunamiento, de conejos cavando en pleno invierno, de cenizas precipitándose lento, es tiempo ya de volver a escribir, solo eso.

martes, 31 de mayo de 2011

Culos a Mansalva


Particularmente me gustan los culos pomposos, grandes, carnosos, firmes o no tanto, eso siempre depende de la edad, del cuidado que tenga cada mujer que lo lleva puesto.

Sin embargo hay ciertos culos que llaman poderosamente la atención.

Pongámosle esos que van libremente por la vida contoneándose de derecha a izquierda, y de izquierda a derecha como invitando a la reflexión, a la imaginación de verlos a flor de piel, sin ninguna clase de atuendo, mostrándose tal cual son, con sus virtudes mas que defectos y que dan unas ganas locas de comérselos de un solo bocado, casualmente hoy vi uno de esos que no se olvidan fácilmente, que quedan como pegados a la retina y si después te cruzas con alguien que te mira detenidamente a los ojos, ese alguien va a observar casi hasta con lujo de detalle ese culo dibujado tal cual es.

Te lo describo así:

era un culo relleno, como si fuera una colita de cuadril mechada con todos los ingredientes que se te ocurran, cubierto por una calza negra apretada contra el, bien metida en la raya divisoria y dos cachetes del infierno, despampanantes y no tan proporcionales con respecto a la baja estatura de la mujer que lo llevaba puesto, ¡¡¡PERO QUE CULO!!!

Vale recordar en este punto, una vez viajando en subte creo que tenia que hacer combinación en Perú para ir hasta Retiro, 3 estaciones antes subió un culo comparado a este anteriormente descrito, que se apoyo deliberado y libre en el caño que esta al lado de la puerta de salida –entrada, y sus dos cachetes calzaban justo y daban la sensación de que se comían el caño o mas bien era como si en esa parte el caño se perdía, desaparecía y se dividía en dos partes, la de arriba desde el techo hasta donde comenzaba la raya del culo y desde donde se unen los dos cachetes hasta el piso, impresionante ¡AH, QUE GENEROSA LA NATURALEZA!